Comprar por internet es seguro casi siempre. El problema es ese «casi».
Cada año aparecen miles de tiendas montadas para cobrar y desaparecer, y muchas tienen mejor aspecto que las de verdad. Esto es lo que puedes comprobar tú en dos minutos, antes de pagar.
Una tienda nueva, sencilla o con precios bajos puede ser perfectamente honrada. Lo que funciona es fijarse en varias cosas a la vez, y sobre todo en una: cómo te piden que pagues.
Cuatro cosas que puedes mirar ahora mismo
Cómo te piden pagar
Con tarjeta puedes reclamar al banco si el pedido no llega. Con transferencia, Bizum o criptomonedas el dinero no vuelve. Una tienda que solo admite esas vías está eligiendo el medio del que tú no puedes recuperarte.
Quién hay detrás
Busca el aviso legal: nombre, NIF, domicilio y contacto. Y si tienes su factura, compara ese NIF con el de la web. Cuando no coinciden hay pocas explicaciones tranquilizadoras.
Cuánto lleva abierta
Casi toda tienda fraudulenta vive semanas. Puedes consultar gratis cuándo se registró el dominio. Ojo: toda empresa nueva tiene un dominio nuevo. No indica fraude, indica que no hay historial.
Qué dice la propia web
Sellos que no llevan a ningún registro, textos con traducción automática, cuentas atrás que meten prisa y descuentos permanentes en marcas conocidas. Ninguno concluye; juntos, sí cuentan.
Es la creencia más extendida y la más equivocada. El certificado que pinta el candado es gratuito y automático, así que casi todas las webs fraudulentas lo tienen. El candado significa que nadie puede espiar la conexión entre tu navegador y esa web; no dice absolutamente nada sobre la honradez de quien está al otro lado.
Lo que NO significa nada
Tres cosas que mucha gente toma por señal de alarma y no lo son. Descartarlas es igual de importante que reconocer las de verdad.
Que la web sea sencilla
Muchos negocios pequeños y serios tienen webs modestas. Y al revés: una tienda falsa puede tener un diseño impecable, porque lo copia de otra.
Que la empresa sea nueva
Todas lo son alguna vez. Lo que aporta la antigüedad es historial que consultar, no honradez.
Que no tenga aviso legal
Lo exige el artículo 10 de la Ley 34/2002, pero muchísimas pymes con la web mal hecha no lo tienen. Significa que no tendrás con quién reclamar, no que te vayan a estafar.
Cuatro pasos, y el orden importa
El tiempo juega en contra: cuanto antes actúes, más margen hay.
Avisa a tu banco
Si pagaste con tarjeta, pregunta por el procedimiento de reclamación. Hazlo hoy, no la semana que viene.
Guarda las pruebas
Capturas de la web y del anuncio, correos, justificante del pago y confirmación del pedido. Antes de que la tienda desaparezca.
Denuncia
Puedes hacerlo ante la Policía Nacional o la Guardia Civil. La denuncia también sirve para que no le pase a otros.
Pide ayuda
El INCIBE atiende consultas de ciberseguridad a la ciudadanía, y las oficinas de consumo tramitan reclamaciones.
Preguntas que nos hacen a menudo
¿Puedo devolver algo que he comprado por internet sin dar explicaciones?
En una compra a distancia tienes 14 días naturales para desistir, salvo en los casos que la propia norma excluye: productos personalizados, bienes perecederos y algunos más. Una tienda que anuncia que no admite devoluciones ya está incumpliendo, y eso te dice bastante de cómo responderá si hay un problema.
¿Cómo compruebo cuándo se registró un dominio?
Con cualquier servicio de consulta WHOIS, buscando el nombre del dominio. Es gratis y público. Si la fecha es de hace unas semanas y además te piden transferencia, ahí ya hay dos señales que se suman.
Me han pedido pagar por Bizum «para ahorrar comisiones». ¿Es normal?
Salirse de la pasarela de pago deja la compra sin ningún rastro ni protección, y es justamente lo que busca quien no piensa enviarte nada. Una tienda establecida no te lo va a proponer.
La web tiene sellos de confianza. ¿Puedo fiarme?
Púlsalos. Un sello auténtico enlaza con el registro del organismo que lo emite, donde aparece la empresa. Si es solo una imagen que no lleva a ninguna parte, no acredita nada: copiar un logotipo lo sabe hacer cualquiera.
¿Y si la tienda es de otro país?
Reclamar se complica mucho, aunque el vendedor sea legítimo: cambian los plazos, la ley aplicable y a quién dirigirse. Comprueba el domicilio del aviso legal antes de comprar, no después.
Marca lo que veas en la tienda que estás mirando
La lista reúne todo lo anterior y te dice qué conviene hacer antes de pagar. Se calcula en tu navegador: no enviamos nada ni guardamos nada.
¿Y tu web, cómo se ve desde fuera?
Varias comprobaciones de esta guía son las mismas que hará un cliente sobre tu tienda: si encuentra tu aviso legal, si ve quién eres, si entiende cómo tratas sus datos. Compruébalo en unos segundos, sin registro.
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